sábado, 13 de marzo de 2010

Comida de sábado

- Ya no quiero má(s), quiero po(s)tre.

- ¿Qué quieres de postre?

- Coca.

- ¿Coca? -Pienso rápido y me imagino- ¿paleta roja? -me contesta con su expresión- pues dilo bien O.

- Rojca. 

- Hijo de tu madre, - veo que con un pequeño esfuerzo logra decir algo que se asemeja mucho más a lo que quiere decir.

- No, de tú.

(wtf)

lunes, 8 de marzo de 2010

De costumbres nocturnas

Me levanto de tu cama después de leer y acurrucarnos un ratito. Me recuerdas que te dé un beso más tarde, cuando ya estés dormido.

Me pongo mis tenis y me subo a la elíptica mientras veo una película. Al terminar camino hacia mi recámara para darme un regaderazo y veo el pasillo demasiado iluminado. Entro a tu recámara y la lámpara del buró está prendida. Tu cabeza está del lado donde van los pies y estás totalmente destapado. Apago la luz, te acomodo y te tapo. Ni siquiera despiertas. Te doy el beso prometido.

De mañana, después de que te metes a mi cama te digo.

- O, anoche entré a tu cuarto y estaba la luz prendida.

- Sí, leí.

miércoles, 24 de febrero de 2010

Y es sólo el inicio (o eso dicen)

 Entro a su recámara y lo encuentro parado en el filo del baúl detenido de la tapa. 

- O, ¿qué estás haciendo? ¿qué estás tratando de probar?

- Límites.

- ¿Qué?

miércoles, 17 de febrero de 2010

De mañana

¿Por qué tiene que ser tan difícil alimentar y vestir a un niño de tres años? ¿Habrá que cambiar el cereal? ¿O será mejor recurrir a los famosos ponches que nos hacía tomarnos mi mamá de niños? 

Ultimamente hasta tomar el jugo lo complica, antes lo acababa y quería más. ¿Habrá que cambiar de sabor? Antes el ganar por oír el "pez" en la mañana era suficiente estímulo. ¿Habrá que cambiar los premios?

No sé, sólo sé que hoy fue muy complicado salir de casa a tiempo.

martes, 16 de febrero de 2010

Del cansancio

Manejo hacia la escuela de O y me siento cansada. Es sólo martes, dormí siete horas y media casi de corrido y estoy agotada. 

Sé que no es la actividad física de O la que me tiene así. Aunque él corre y brinca sin parar, yo lo observo desde la banca del parque, o lo espero abajo de la resbaladilla, camino a su lado mientras él pedalea en el triciclo. El cansancio es de responsabilidad. 

Las decisiones, tanto en el día a día como las fundamentales, son sólo mías. Aunque haya quien me ayude a pensar, la única responsable soy yo. Y no es fácil. No me quejo, no esperaba que lo fuera, sólo digo que el cansancio se acumula y tengo que buscar cómo resolverlo.

lunes, 15 de febrero de 2010

De procesos y desarrollo

Por mi mente pasa constantemente las frases "los niños procesan diferente" y "el proceso de desarrollo no es lineal". 

Lo sé, mentalmente lo sé, ¿pero cómo hago para que mis reacciones sean consecuentes a esas piezas de información?

Pienso si esta incapacidad mía tiene que ver con no haberlo conocido desde el inicio, con no haber visto su desarrollo desde el principio. 

Busco formas de integrar este conocimiento a cosas concretas.

domingo, 3 de agosto de 2008

De los complementos perfectos



El regalo que hace mi hermana para mi hijo/hija es el complemento perfecto para la biblioteca que comencé hace unos meses. A todos los que nos gusta leer sabemos que hay pocas cosas en el mundo tan deliciosas como acurrucarse en la cama o un sillón a leer. Para eso se necesita algo con que taparse, claro que no puede ser cualqueir cobija, lo ideal es tener una especial.

Así es que mi hermana, que sabe de esas cosas, se puso a hacer una: es un "quilt" (lease cobijita acolchada) hecho a mano. Vean la foto del avance y verán que no exagero, es maravillosa.

Gracias Cosa, te quiero.